El Museo “Joyas de la Naturaleza”, está concebido en el concepto moderno de museos del Siglo XXI contemplado en sus dimensiones de patrimonio e Institución y como territorio y comunidad.  En su dimensión de patrimonio, cuenta como un acervo patrimonial de 5202 registros, entre muestras culturales y especímenes biológicos. En los tiempos actuales de conciencia ambiental, ya no se concibe un museo de ciencias que oficie solo como repositorio de piezas de alto valor científico, cultural, artístico y recreativo; éste va más allá, se constituye en un instrumento no solo para la investigación científica, para la educación ambiental, para introducir la ciencia en la cultura de la sociedad, sino también, para generar conciencia ambiental y motivar acciones en favor de la conservación de nuestro patrimonio cultural y natural.

El Museo está concebido como una verdadera institución en el campo de la educación ambiental, utiliza toda la tecnología educativa que ofrece la modernidad para llegar con calidad a su grupo meta, niños, estudiantes, ciudadanos, especialmente campesinos e indígenas del Norte Amazónico, su propósito no solo es recrear, sino ser profundamente educativo, altamente motivador y eficaz generador de acciones a favor de la conservación del medio ambiente y sus recursos inherentes culturales y naturales.

En su dimensión de territorio y comunidad, el Museo está ligado orgánicamente en relación simbiótica a un referente geográfico territorial o puerto de desarrollo, cual es, el Norte Amazónico, sus comunidades campesinas e indígenas, ciudades intermedias y hasta el último pequeño poblado. El Museo debe ser imaginado en un contexto muy amplio, por un lado, el museo propiamente dicho y por otro, de sus cuatro paredes para afuera con intensa actividad de campo en su referente territorial o puerto de desarrollo, o sea que todas las actividades, tanto de la Fundación como del Museo, estarán orientadas a favorecer las aspiraciones y necesidades de esa región.

Paralelamente la relación establecida entre el Museo y el Norte Amazónico, funciona como una verdadera simbiosis, donde los vínculos con gente e instituciones de la región, permitirán generar desarrollo socioeconómico en comunidades de la región y a la vez el Museo aprovechará de argumentos, descubrimientos científicos,  hechos, observaciones y accionar regional, para mantenerse actualizado y poder cumplir su rol de Institución que promocione la realidad social económica y ambiental de ese jirón patrio.

IMPORTANCIA DEL MUSEO

La devastación del medio ambiente y de la perdida de flora y fauna, se debe en gran medida, a la falta de conocimientos. Buena parte de la ciudadanía rural y urbana desconoce la importancia de cada especie para en el equilibrio de su propio ecosistema.
El Museo enseñara objetivamente, con profundo respaldo científico la biología, costumbres y el rol que cada especie cumple en su respectivo nicho ecológico y en la sustentabilidad de la vida. La finalidad es que los visitantes, al conocer lo extraordinario de cada especie animal o vegetal, asumirán una relación amigable con las mismas y se motivará sobre la importancia de su conservación.

IMPORTANCIA DE LAS COLECCIONES

Dentro de las colecciones cada espécimen es un registro permanente que puede ser analizado cuantas veces sea necesario. En la actualidad las técnicas moleculares de ADN pueden ser aplicadas a ejemplares de museo, incluso a las más antiguas. Son fuente de información, permiten realizar estudios sobre morfología, sistemática, fisiología, genética, evolución, ecología, biogeografía, cambio climático y agricultura.

A través de las colecciones de los museos es posible la identificación de especies consideradas plagas en la agricultura, los vectores de enfermedades; las especies invasoras, las endémicas y las que están bajo diferentes grados de amenaza. Finalmente son un aporte al enriquecimiento de los inventarios de flora y fauna del país. que contribuyen a la ejecución de planes y programas de conservación nacional.

EL MANDATO EDUCATIVO DEL MUSEO

La función del Museo Joyas de la Naturaleza es; custodiar los especímenes y muestras originales no reemplazables de nuestra heredad natural y cultural; conservarlas; investigar; enseñar y difundir conocimiento. En ese entendido, nuestra oferta educativa es la transmisión de conocimientos a partir de la exposición de las colecciones, y una explicación cognitiva y sensorial, a todos los grupos que componen la sociedad, especialmente niños y adolescentes. La inserción de la ciencia en la cultura de la población, permitirá la creación de conciencia ambiental y la generación de acciones dirigidas a la conservación de la fauna y flora del norte amazónico y del país en su conjunto.

ASPECTOS QUE DEFINEN LA NECESIDAD DE IMPLEMENTAR EL MUSEO JOYAS DE LA NATURALEZA, EL ALCANCE Y EL IMPACTO QUE PUEDE LOGRAR COMO INSTRUMENTO AL SERVICIO DE LA CIENCIA Y LA EDUCACIÓN AMBIENTAL

El “Museo Joyas de la Naturaleza”, describe la necesidad de estudiar y comprender que los recursos más importantes que tiene el país, son su exuberante flora y su variadísima fauna…, un legado que a pesar de tanta agresión se ha resistido a desaparecer a lo largo de la historia.

  • El primer aspecto, es la constatación que los seres humanos frecuentemente nos olvidamos que somos parte constitutiva de la naturaleza y un elemento más de las interacciones que se dan en ella; que llevamos su esencia dentro de nosotros, que los animales y las plantas no son seres inferiores, son solo otras comunidades atrapadas con los seres humanos en la red de la vida y el tiempo. Todos, seres humanos, animales y plantas, somos parte inseparable de un complejo sistema natural, ligados entre sí, interdependientes, compañeros de vida; compartimos las mismas necesidades de aire, alimentos, agua y paz. El mundo natural fue modelado en millones de años de asombrosa paciencia, ha creado espacios prístinos donde se puede escuchar la voz cordial de la tierra, ecosistemas que hasta hoy han mantenido la pureza virginal de los días de su propia creación y los seres humanos, por consiguiente, somos el resultado de esa evolución. Por otro lado, la naturaleza nos ha enseñado que no tiene igual en creatividad, innovación y adaptación, pero en contraste puede ser despiadada, destructiva y cruel. Esta cualidad contradictoria y dramática, en constante movimiento, tiene un solo fin…, su propia supervivencia. La comprensión de las relaciones de los diferentes elementos que interactúan mutuamente en un contexto dramático y que apuntan al único objetivo, cuál es: el de sobrevivir…, es uno de los principales motivos de este proyecto.
  • El segundo aspecto que toma en cuenta este proyecto, es la insensata relación del hombre con su entorno natural, una relación irónica, porque no podríamos sobrevivir sin sus bienes, mientras que el mundo natural podría prescindir del hombre y continuar su propio ciclo evolutivo. A pesar de esta constatación, en el último siglo, hemos ocasionado la mayor pérdida de fauna y flora que se haya podido registrar en la historia, hemos perdido cualquier noción de respeto a nuestro propio medio ambiente, sabiendo qué si lo destruimos, nos destruimos a nosotros mismos.
  • El tercer aspecto en su rol de territorio se emplazará en un sitio desde donde se convierte en la “Vitrina del Norte Amazónico”, va a encarar el desafío de hacer conocer a Bolivia y al mundo, la región más exuberante en biodiversidad y con naturaleza predominante, el sitio más diverso y mejor conservado del mundo. El norte de la Amazonía boliviana, no es el mejor lugar para implementar el Museo, ya que la región en sí misma, es un museo vivo, donde la gente prácticamente convive con las especies de la fauna silvestre, en cuyo patio se pasea el venado, el puerco espín y el entorno de su casita es propiamente un teatro, donde en las madrugadas las aves canoras interpretan sus más refinadas melodías anunciando que el día abrirá sus ojos. Es así que el Museo fortalece la oferta turística, paisajista, gastronómica y recreativa con un centro de educación ambiental. Y, el Museo se convierte en un potencial de importancia para la promoción de ese jirón patrio y para buscar medios y caminos para la protección de la fauna, especialmente las especies con mayor grado de amenaza, implementando proyectos concretos de conservación en comunidades campesinas e indígenas y en el lugar mismo donde habitan las especies.
  • El cuarto aspecto se relaciona con el carácter específico del Museo “Joyas de la Naturaleza” que cuenta con colecciones biológicas y culturales, que conforman un valioso patrimonio, gracias al cual, va a trascender como un verdadero centro científico y cultural. Este patrimonio es un elemento que le confiere al Museo un especial protagonismo en la sociedad como un referente en materia de educación ambiental. El patrimonio es un instrumento educativo que lleva intrínseco un alto nivel de realismo, que, complementado con la tecnología actual de avanzada, permite al Museo transmitir conocimiento de manera real y eficiente.

Los principios ambientales y la filosofía de este proyecto, son exactamente los mismos que los del Museo más grande del mundo, el Museo de Historia Natural de Nueva York, que nació cuando el naturalista Theodore Roosevelt, presidente número veintiséis de E.U.A. militar, estadista, político, conservacionista, escritor, impulsor de la creación de áreas protegidas y parques nacionales; demostró que la exhibición de especímenes de fauna en los museos logra impactos importantes en la actitud de la gente, hace que la sociedad comprenda que cada forma de vida en la naturaleza es una joya viviente, que tiene roles irremplazables en el equilibrio de su respectivo ecosistema y en la generación de vida y que en justicia merece los mayores esfuerzos de protección y gozar de las mejores condiciones para vivir, alimentarse, reproducirse y tener una vida placentera.

Es así que al constatar que gran parte de la depredación se debe a la falta de conocimiento, el Museo apuesta a que los visitantes a partir de conocer a las especies y sus interrelaciones a mayor profundidad, se generará conciencia ambiental colectiva y principios ambientales sólidos. El eslogan del Museo: “nadie ama, ni defiende lo que no conoce” cobra especial importancia para lograr nuestro propósito educativo y motivador de acciones en favor de la fauna silvestre boliviana.

PATRIMONIO

El Museo Joyas de la Naturaleza, ha logrado un patrimonio natural y cultural en 23 años, de 1973 a 1996, sin ocasionar daño al medio ambiente, sin depredar, sin afectar las poblaciones biológicas ni la supervivencia de las especies y sin reducir las poblaciones animales ni vegetales. Las muestras fueron colectadas de manera esporádica, ocasional, accidental y por causas naturales.

El patrimonio hasta el año 1996 alcanzó los 5202 registros entre especímenes zoológicos y botánicos, y, muestras culturales. Desde ese año hasta 2025, otros 28 años fueron dedicados a la sistematización de la biología de las muestras. 

Hoy este patrimonio es un valioso instrumento científico educativo del país, al servicio de la sociedad boliviana.

GRUPO ZOOLÓGICO

Este grupo está conformado por aves, mamíferos, peces, anfibios, reptiles y artrópodos, entre ellos una variedad de infrecuentes, extraños y hermosos insectos, conchas marinas, estrellas, corales, crustáceos, arácnidos, casas de insectos, cráneos, esqueletos, huevos y nidos.

GRUPO BOTÁNICO

Compuesto por Hojas, semillas, frutos, ramas, troncos, tablas, rodajas, orejas de palo, flores de palo y lianas.

GRUPO CULTURAS

Compuesto por herramientas de labranza, armas, artefactos de caza, flechas, liñadas y artefactos domésticos. 

PROCEDENCIA DE LAS MUESTRAS.
ESPECÍMENES UNIVOCOS

El museo Joyas de la Naturaleza se ha construido en 50 años, gracias a la vocación ecologista de un grupo de personas comprometidas con la conservación del medio ambiente. Se ha conformado a partir de un importante patrimonio cultural y biológico, 5202 registros de especímenes de flora y fauna taxidermizados, y muestras culturales, que fue logrado entre los años 1973 a 1996, sin ocasionar daño al medio ambiente, sin depredar ni afectar las poblaciones biológicas ni la supervivencia de las especies y sin reducir las poblaciones animales ni vegetales. las muestras univocas, fueron colectadas de manera esporádica, ocasional, accidental, circunstancial y por causas naturales. es un patrimonio físicamente existente que pertenece al país y que va a ser puesto al servicio de la sociedad boliviana, como un valiosísimo instrumento científico y sobre todo educativo.

La muestras y especímenes del Muso son unívocos. Lo que se considera que, al referirse a muestras por recolección, las mismas que en sentido gramatical, lógico y teleológico, se remiten en el fondo a unidades dispersas, cuyo alcance STRICTU SENSU, ES UNIVOCO y NO AFECTA A CANTIDADES DE LA MISMA ESENCIA, dentro del mecanismo LATO SENSU, a que se refiere el espíritu sustantivo de las Leyes vigentes, recolectar unidades no implica destruir cantidades de la misma especie, más aún, si la intención y el propósito es de orden científico y educativo.

A partir de 1996, las colecciones estuvieron en custodia de la Fundación Amazonía de Pie en total y absoluta ausencia de lucro.Por otro lado, estos años fueron aprovechados para sistematizar, identificar taxonómicamente las muestras y preparar el Museo para que las colecciones sean hoy un verdadero instrumento científico y educativo al servicio de la sociedad boliviana.

EL MUSEO “LA VENTANA DEL NORTE AMAZÓNICO”

El Museo Joyas de la Naturaleza, como todos los museos grandes del mundo, tiene un referente territorial, cuál es el Norte de la Amazonía boliviana, que se constituye en su razón de ser, a su vez el Museo, oficia como la vitrina o ventana al mundo, de ese jirón patrio.

Entre ambos se mantiene una verdadera relación simbiótica de beneficio mutuo. Por un lado, el Museo busca que la agenda internacional considere a esa región como “Patrimonio bien público universal” y se preocupe de la conservación de la misma; Esta relación permite también al Museo, sistematizar y presentar a la sociedad: el saber local, las novedades biológicas, aspectos sociales, culturales, económicos, turísticos, ambientales y la mayor biodiversidad de Bolivia. Finalmente permite presentar siempre cosas nuevas que no lo condenen a la rutina y tener permanentemente actualizada su oferta educativa y estar siempre en permanente construcción.

BUSCAMOS QUE LA SOCIEDAD COMPRENDA QUE CADA FORMA DE VIDA ES UNA JOYA DE VALOR EXCEPCIONAL EN LA NATURALEZA

Es nuestro objetivo que la sociedad comprenda y asuma que cada especie animal o vegetal, es una joya de valor excepcional en la naturaleza, que cumple un rol en el equilibrio e integridad de su respectivo ecosistema y es de capital importancia para el bienestar de los seres humanos.

El jochi es un buen ejemplo. Los campesinos e indígenas lo miran solo como parte de su dieta. No obstante, cuando sepan que este precioso animalito es el «gran sembrador del gigante castaño», lo considerarán como a un aliado de su economía. Todos los años caen cocos desde la copa de los castaños, el jochi los roe para extraer las caluchas, se come algunas; traslada otras en sus abazones y las entierra en huecos para épocas de escasez, pasan las semanas, se olvida donde las guardó y busca sus tesoros sin éxito. Llega la temporada lluviosa asociada a un clima caluroso, se activan las semillas y nacen nuevos castaños.

Si nuestra actividad educativa y debates con campesinos e indígenas de las comunidades norte amazónicas logra el establecimiento de vedas locales en los meses de reproducción, la existencia del Museo habrá valido la pena.

BUSCAMOS CREAR CONCIENCIA COLECTIVA PARA LOGRAR SENSIBILIDAD CON LAS ESPECIES DE FAUNA SILVESTRE

En varias partes de Bolivia, en las casas de gente corriente y en zoológicos se ven animales enjaulados, especialmente aves preciosas y monitos, nadie ve como algo inhumano, a todos les parece normal. Pero, si nos pusiésemos en los zapatos de los animales enjaulados, veríamos que, en esas condiciones, su vida es propiamente un suplicio. Una sentencia a cadena perpetua, con la salvedad que estos inocentes animalitos enjaulados, pagan impotentes un delito que no cometieron.

Si los niños que visitan el Museo salen conscientes que enjaular a los animales es un acto cruel e inhumano, comprometidos a no hacerlo nunca, el Museo habrá cumplido su razón de existir.